24.11.2009

La Carta para la Compasión, un llamado para reunir al mundo…


La impresión de Alide Roerink, 12 de noviembre de 2009

La Carta para la Compasión – una iniciativa de Karen Armstrong y del recientemente creado Consejo para la Conciencia – fue lanzada el 12 de noviembre de 2009. Fueron organizados eventos y reuniones en diferentes ciudades en todo el mundo para presentar la Carta. En Holanda fue Awraham Soetendorp, miembro del Consejo de la Conciencia y la Comisión de la Carta de la Tierra, quien presentó la Carta para la Compasión. Otros que hablaron durante el lanzamiento fueron el filósofo y «Worldconnector” Tariq Ramadan y el copresidente de Worldconnectors, Herman Wijffels. Tanto Soetendorp como Wijffels enfatizaron en la importancia de la Carta para la Compasión en relación a la Carta de la Tierra (2000). La compasión es parte de la Carta de la Tierra y ahora la Carta para la Compasión profundiza en este valor en común tan importante. Tariq Ramadan resaltó el significado crítico de compasión en el esfuerzo de la autoeducación y la necesidad de mejorar constantemente como seres humanos. Ramadan tradujo compasión como “empatía inteligente con el corazón y la mente”. Herman Wijffels declaró que el valor de la compasión es una importante base y fundamento para los cambios urgentes que se necesitan y que debemos llevar a cabo, así como para hacer el cambio de enfoque de nosotros como seres humanos y nuestras prácticas ambiental y socialmente dañinas, hacia una nueva sociedad global que debería estar basada en una ‘economía del reciclaje’ y una ‘estructura gubernamental triple P’, tomando en consideración las consecuencias de todas nuestras acciones hacia las personas, el planeta y la economía.

Mucha de la noción de compasión está inmersa en la Carta de la Tierra y más específicamente en el principio 2 de la Carta de la Tierra que estipula: “Cuidar a la comunidad de la vida con entendimiento, compasión y amor.” Así es que esta nueva iniciativa refuerza la labor de la Iniciativa de la Carta de la Tierra desde esta perspectiva en particular.

“La Carta para la Compasión no es simplemente una declaración del principio”, explicó Karen Armstrong en la presentación en Washington DC. Es sobretodo un emplazamiento hacia la acción creativa, práctica y continua para resolver los problemas políticos, morales, religiosos, sociales y culturales de nuestro tiempo. No podemos permitir paralizarnos por el sufrimiento global. Tenemos el poder de trabajar juntos de manera enérgica en pro del bienestar de la humanidad e ir en contra de la extremismo desesperado de nuestro tiempo. Muchos de nosotros hemos experimentado el poder de la compasión en nuestras propias vidas; sabemos como un solo acto de amabilidad y empatía puede cambiar una vida. La historia también nos muestra cómo la acción de unos cuantos individuos puede hacer una gran diferencia. En un mundo que está girando fuera de control, necesitamos este tipo de acciones ahora.”

Haga ‘clic’ aquí para leer las reflecciones en inglés del Rabino Soetendorp sobre este tema.

La Carta para la Compasión dice lo siguiente:

El principio de la compasión se encuentra en el corazón de todas las tradiciones religiosas, éticas y espirituales, haciendo siempre un llamado a tratar a todos los demás como quisiéramos que nos trataran a nosotros. La compasión nos impulsa a trabajar arduamente para aliviar el sufrimiento de nuestros semejantes para destronarnos del centro de nuestro mundo y poner a otro en su lugar, y honrar la inviolable santidad de cada ser humano, tratando a todos, sin excepción, con justicia, equidad y respeto absolutos.

También es necesario tanto en la vida pública como privada, evitar consistente y enfáticamente infringir dolor. Reconocer que actuar o hablar violentamente por rencor, chovinismo o interés propio, empobrecer, explotar o negar los derechos básicos a alguien e incitar al odio al denigrar a otros – incluso nuestros enemigos – es una negación a nuestra humanidad en común. Reconocemos que hemos fallado al no vivir de manera compasiva y que algunos incluso han aumentado la miseria humana en el nombre de la religión.

Por lo tanto hacemos un llamado a todo hombre y mujer ~ para que restituya la compasión al centro de la moralidad y la religión ~ para volver al principio ancestral de que cualquier interpretación de la escritura que crea violencia, odio o desdén es ilegítima ~ para asegurarse que la juventud está recibiendo información exacta y respetuosa acerca de otras tradiciones, religiones y culturas ~ para que inste a la apreciación positiva de la diversidad cultural y religiosa ~ a cultivar una empatía informada hacia el sufrimiento de todos los seres humanos – incluso aquellos que se consideren enemigos.

Necesitamos urgentemente hacer que la compasión sea una fuerza clara, luminosa y dinámica en nuestro mundo polarizado. Enraizada en la determinación de principios que trasciende el egoísmo, la compasión puede romper los límites políticos, dogmáticos, ideológicos y religiosos. Nacida de nuestra profunda interdependencia, la compasión es escencial para las relaciones humanas y para una humanidad satisfecha. Es el camino al entendimiento e indispensable para la creación de una economía justa y una comunidad global pacífica.

Usted puede avalar la carta o incluir su acto de compasión en el siguiente sitio web: www.charterforcompassion.org