25.6.2015

Steven Rockefeller: Laudato Si’ y la Carta de la Tierra

Laudato Si’ y la Carta de la Tierra de Steven Rockefeller

Laudato Si’, la nueva encíclica emitida por el Papa Francisco, es en gran medida un discurso teológico cristiano cuidadosamente elaborado en apoyo de los valores éticos y espirituales que también son fundamentales para la Carta de la Tierra. El Papa Francisco, por lo tanto, optó por incluir una cita de la Carta de la Tierra en la encíclica, la primera y la última frase de «El camino hacia adelante»:

¨Como nunca antes en la historia, el destino común nos hace un llamado a buscar un nuevo comienzo… Que el nuestro sea un tiempo que se recuerde por el despertar de una nueva reverencia ante la vida; por la firme resolución de alcanzar la sostenibilidad; por el aceleramiento en la lucha por la justicia y la paz y por la alegre celebración de la vida.¨

A pesar de que algunos partidarios de la Carta de la Tierra cuestionarán la posición del Laudato Si’ en ciertos temas, el fuerte respaldo del Papa Francisco de los ideales y los valores que son centrales para la visión de la Carta de la Tierra es algo que celebrar.

Tanto el Laudato Si’ como la Carta de la Tierra reconocen que existe una dimensión ética y espiritual en las crisis sociales y ambientales del mundo, que deben ser abordadas si la familia humana quiere encontrar el camino hacia un futuro más justo y sostenible. En este sentido, la Carta de la Tierra enfatiza la urgente necesidad por una espiritualidad relacional que implica una ética de respeto y el cuidado de la comunidad de vida de forma integral. El tema principal de la encíclica del Papa Francisco es «sobre el cuidado de nuestra casa común.» Lamenta la creciente degradación de los ecosistemas de la Tierra y la pérdida de la belleza natural. Al igual que la Carta de la Tierra, la encíclica rechaza la visión problemática y generalizada de la civilización industrial-tecnológica de que el mundo natural tiene únicamente un valor utilitario y es sólo una colección de recursos existentes para la explotación humana. El imperativo del cuidado de la creación en la visión teológica del Papa se inspira en un profundo sentido del valor intrínseco y de la interdependencia de todos los seres-de plantas, animales, bosques, montañas, ríos y océanos.

El Papa Francisco enfatiza lo largo del Laudato Si’ la dignidad única e igualitaria de cada ser humano, pero la encíclica también deja claro que las personas son una parte interdependiente de la naturaleza. Esta interdependencia y las habilidades y poderes especiales de la humanidad conllevan la responsabilidad de proteger la biosfera de la Tierra. El Papa Francisco comprende los grandes riesgos para las generaciones presentes y futuras creados por el cambio climático y avala la opinión de la gran mayoría de los científicos de que el cambio climático está siendo causado por la quema de combustibles fósiles y por otras actividades humanas. Presta especial atención a las interconexiones entre la degradación ecológica y el sufrimiento de los pobres.

El cuidado de nuestra casa común, de acuerdo con el Papa Francisco, requiere una transformación cultural radical. Significa acabar con la pobreza y avanzar en la justicia social y económica en conjunto con la restauración y la protección ecológica. Nos insta a desarrollar una nueva apreciación de la interrelación entre los desafíos globales espirituales, éticos, sociales, económicos y ambientales; y a adoptar el pensamiento holístico y la planificación integrada. Hace un llamado a una nueva asociación global de todas las naciones y de los pueblos infundidos con un espíritu de cooperación y la disposición de compartir equitativamente los beneficios del desarrollo. A todo esto el movimiento de la Carta de la Tierra sólo puede decir Amén. Laudato Si’ es una declaración valiente y profética que se espera tenga un impacto de largo alcance a medida que los gobiernos se reúnan para tomar decisiones críticas con respecto al futuro de la humanidad en los meses siguientes.

                            Steven Rockefeller
                            Miembro, Comisión de la Carta de la Tierra
                            25 de junio, 2015