30.10.2011

Relevancia de la Carta de la Tierra para el manejo del agua

La Secretaría de la Carta de la Tierra presentó la Carta de la Tierra en una conferencia del agua que se llevó a cabo del 26 al 27 de Octubre en San Carlos, Costa Rica.

Esta conferencia la organizó el movimiento cooperativo Costarricense, y se enfocó en los retos y logros en el manejo del agua realizado en la región norte de Costa Rica.  En esta región, así como en la mayoría de las zonas rurales en Costa Rica, el manejo del agua está bastante decentralizado.  En ese sentido, el agua como recurso pertenece al Estado, pero el Estado permite que asociaciones y cooperativas brinden el servicio de agua potable, y protejan el recurso hídrico.  Estas asociaciones están compuestas por miembros de las comunidades locales, cualquier persona puede involucrarse en estos grupos, sus representantes son elegidos democráticamente.  Esto para prevenir que grandes corporaciones controlen el agua.

La mayoría de los participantes de la conferencia eran miembros de estas asociaciones locales o cooperativas que brindan el servicio de agua en sus comunidades.  Cuando escucharon sobre la Carta de la Tierra, se mostraron sorprendidos de saber que hay un documento que incluye todos los valores y principios éticos que ellos consideran importantes para cualquier plan de desarrollo o actividad económica.  Algunos dijeron que la Carta de la Tierra provee un mensaje positivo y lleno de esperanza, pero que está lejos de la realidad de la región donde viven.

Muchos de los participantes se quejaron sobre cómo algunas actividades como la producción de piña, y la rápida urbanización están afectando la salud de los ecosistemas, y el bienestar de la gente.   Gran cantidad de gente en esta región se ha opuesto a acciones como la minería o la exploración petrolera, y promueven con entusiasmo acciones de conservación.  

Los principios de la Carta que se discutieron por su relevancia para el manejo del agua son:

5e. Manejar el uso de recursos renovables como el agua, la tierra, los productos forestales y la vida marina, de manera que no se excedan las posibilidades de regeneración y se proteja la salud de los ecosistemas.

6b. Imponer las pruebas respectivas y hacer que las partes responsables asuman las consecuencias de reparar el daño ambiental, principalmente para quienes argumenten que una actividad propuesta no causará ningún daño significativo.

9a. Garantizar el derecho al agua potable, al aire limpio, a la seguridad alimenticia, a la tierra no contaminada, a una vivienda y a un saneamiento seguro, asignando los recursos nacionales e internacionales requeridos.

Luego de la presentación de la Carta de la Tierra, varios participantes avalaron la Carta de la Tierra y se comprometieron a usarla en sus actividades.

Encuentre aquí el programa de la conferencia.