Este artículo fue escrito por Kelly Ngeti. Kelly, de Mombasa, Kenia, es miembro del Programa de Líderes jóvenes de la Carta de la Tierra. Es un apasionado de trabajar con y para la comunidad, en particular en las áreas del medio ambiente, la paz y la estabilidad. Es un miembro núcleo, voluntario y el Coordinador Regional de la Red de Jóvenes Católicos para la Sostenibilidad Ambiental en África, una ONG africana que reúne a la juventud católica para cuidar y proteger el medio ambiente. Kelly es también organizador con la Iniciativa de Paz Miritini, que fue establecida en medio de la violencia posterior a las elecciones del 2007-2008, con el fin de promover la paz y el liderazgo sostenible. Es ex presidente de la juventud diocesana Mombasa y un actor y escritor con la Productora Big Dreams. Kelly tiene estudios en Ventas y Mercadeo, Periodismo y Desarrollo de la Comunidad y actualmente cursa un título en Estudios de Desarrollo.
Editora: Josephine Schrott, Líder de Juventud de la Carta de la Tierra
Del 9 al 12 de agosto del 2016, fui parte del equipo que fue seleccionado para viajar a Same, Tanzania para participar en un foro con líderes de fe llamado FLEAT, que significa Entrenamiento de Defensa de Medio Ambiente de Líderes Religiosos. El programa está dirigido por SAFCEI, el Instituto Ambiental de Comunidades de Fe de Sudáfrica y organizado por Esperanza para Tanzania, una ONG que aboga por la justicia climática en Tanzania. La Directora de Esperanza por Tanzania, Rev. Elisa Murutu fue una de las participantes de FLEAT.
Se ha programado una serie de foros a lo largo de este año bajo el programa FLEAT, con el objetivo de involucrar líderes de fe a través de la defensa y por medio de sus instituciones para ayudar a promover la justicia ecológica y el desarrollo sostenible.
FLEAT es de la idea de que, incluso con los esfuerzos realizados por personas laicas en la promoción de la justicia climática y la protección y conservación de nuestro medio ambiente para el bien común, el ritmo de impacto es lento. Los líderes religiosos pueden acelerar el flujo de información ya que muchas personas creen al instante en lo que dicen sus líderes espirituales. El objetivo es abogar por que los líderes religiosos adopten un papel más destacado en el avance de la agenda de sostenibilidad ambiental.
Tuve la posibilidad de presentarme ante esta audiencia de líderes de diferentes religiones y procedencias y de diferentes posiciones en sus respectivas instituciones. En el foro hubo un total de 70 participantes con representantes de la Iglesia Presbiteriana de África Oriental; pastores, ministros y el obispo de la Iglesia Luterana y de la Iglesia Pentecostal; sacerdotes y obispos de Same, la diócesis de la Iglesia Católica de Tanzania; representantes de la religión del islam y laicos.
La Carta de la Tierra y el liderazgo sostenible eran mis dos temas asignados. Con respecto a la Carta de la Tierra, compartí su historia y sus objetivos y luego examinamos los principios. Fue increíble e inspirador ver a los participantes conectados con los principios de la Carta de la Tierra, cada uno reconociendo su importancia en la protección de nuestro medio ambiente y de nuestra tierra. Para lectura adicional y avales, dejé un enlace de la Carta de la Tierra y urgí a los participantes a leerla, avalarla y luego pedí a las personas hacer lo mismo en sus respectivas instituciones. Luego los insté además a hacer de la Carta de la Tierra su herramienta y punto de referencia en la defensa del desarrollo sostenible, la justicia ecológica y la persuasión política.
Mi segunda sesión se centró en el liderazgo sostenible. Elegí específicamente este tema como punto de referencia para mostrar cómo impacta positivamente el liderazgo a las acciones. Sabía que iba a ser muy emocionante e interesante escuchar las perspectivas sobre el buen liderazgo de los líderes de la fe y de lo que han estado practicando. Debido a que ellos mismos son líderes con un gran número de seguidores de sus instituciones, tuve la sensación de que sería una sesión interactiva.
Compartí sobre los modelos tradicionales de liderazgo versus los modernos, los cuales había aprendido en el programa de «Liderazgo, Ética y Sostenibilidad» que llevé con la Carta de la Tierra. Fiel a mis instintos, la sesión resultó ser muy interesante y provocó la discusión con los líderes sobre Tanzania y sobre sus propias formas de liderazgo. Fue muy alentador ver cómo se escogió el modelo moderno de liderazgo como una solución realista a las crisis de liderazgo en todas las instituciones. La sesión finalizó con la mayoría de los participantes solicitando la presentación para que pudieran difundirla a sus respectivos miembros.
Mi organización, la Red Católica de Jóvenes por la Sostenibilidad Ambiental en África (www.cynesa.org), continúa organizando y liderando reuniones de defensa y llevará a cabo esta iniciativa en Kenia y en la región más amplia.



