

Recientemente, en el día 18 de noviembre de 2011, se concluyeron los encuentros de formación del curso “La Carta de la Tierra en la Educación”, que se realizaron en el Municipio de Bertioga, litoral norte del Estado de São Paulo.
El curso, que comenzó a ser realizado en marzo de 2011, se llevó a cabo gracias a una colaboración entre la empresa Sobloco y el Instituto Paulo Freire quién propuso la realización de dos diferentes intervenciones locales: un encuentro volcado a la formación de 35 gestores de las comunidades escolares asociadas del Programa Clorofila (un programa de Educación Ambiental desarrollado por la empresa en la región desde 1992) y un conjunto de ocho encuentros para 70 representantes de esas comunidades (coordinadores pedagógicos, profesores, directores, funcionarios e inspectores).
La siguiente estructura fue construida para las intervenciones: inicialmente hubo una sensibilización de los gestores con respecto a su importancia y la necesidad de su compromiso con el proceso de formación que sería desarrollado junto con los representantes comunitarios. La sensibilización llevó al favorecimiento de la reflexión y al ofrecimiento de subsidios teóricos a esos representantes para que construyesen prácticas eco-pedagógicas fundamentadas en los principios y valores de la Carta de la Tierra.
La educadora Cristina Moreno, que trabaja con la Carta de la Tierra en Brasil y mediadora responsable del curso, por el Instituto Paulo Freire, hizo de cada encuentro una investigación especialmente enfocada en uno de los principios de la Carta. Desencadenado por el movimiento freiriano de Lectura del Mundo, los participantes del curso dialogaron acerca de la situación local en comparación con la situación global y los desafíos para el futuro del país. El segundo encuentro, marcado por la idea anterior de responsabilidad universal, fue protagonizado por el principio Respetar y Cuidar de la Comunidad de la Vida y llevó de manera breve, a través de videos e dinámicas, los conceptos de diversidad y sustentabilidad.
El tercer encuentro fue uno de los que más incitó a la reflexión. El tema de la Carta de la Tierra en estudio era Integridad Ecológica y el grupo fue guiado a mapear los patrones colectivos de producción y consumo. La combinación de consumismo y el niño(a) resultó en conversaciones extensas a través de la Red Social de la UniFreire, que ya estaba siendo utilizada desde el inicio del curso como depósito de toda la bibliografía utilizada, para los videos presentados y para las reflexiones sugeridas por la educadora después de cada encuentro, con el fin de sintetizar las informaciones y llevar a la elaboración de estrategias cotidianas traductoras de esos principios generales.
Los demás encuentros trajeron, primeramente, la Justicia Social y Económica, que se enfocó en la polémica de las relaciones entre el estado, el capital y el consumo buscando contribuir a la discusión sobre el desarrollo equitativo en el país y los avances en relación a los derechos humanos y después, Democracia, No Violencia y Paz que ya presente con una intensidad menor en la pauta anterior, invocó la dimensión de la Educación en el curso.
El Camino hacia Adelante, el último tema tratado, fue dividido en dos partes. Con un abordaje práctico, los participantes desarrollaron proyectos
con la finalidad de implementarlos en el año 2012 en el municipio. A lo largo de la sistematización de esos proyectos, el grupo descubrió que sería más exitosa la creación colaborativa de diferentes iniciativas para la implementación política de la Carta de la Tierra a través de las escuelas, esto es, incluyendo progresivamente la Carta de la Tierra en los proyectos eco-político-pedagógicos de Bertioga. Entre las propuestas, una biblioteca sobre ruedas que viajará por los barrios y llegará a cada escuela que cuente ya con un acervo considerable; un programa de radio conducido por alumnos se volcará a la protección ambiental y el análisis de lo cotidiano de la escuela, especialmente observando cómo se da el diálogo en la comunidad; el abordaje interdisciplinario en el aula de la Copa del Mundo y en toda la red pública, incluso con la organización de una maratón de juegos colectivos para las escuelas; además de una movilización inmediata involucrando a la comunidad escolar, la prefectura y grupos marginados para la concientización de turistas y locales hacia la preservación de playas, dentro de otros proyectos.
El día 18 de noviembre esos proyectos fueron presentados directamente a la Secretaría de Educación del municipio, quien recibió en sus manos un dosier del curso y se acordó en aquel momento una reunión con cada grupo en su gabinete para discutir la viabilidad de la implementación de cada proyecto. Casi el 100% de los participantes consideran el curso “plenamente satisfactorio” en cuanto a los objetivos, las actividades, la infraestructura, los contenidos seleccionados y en cuanto a los educadores. Una coordinadora pedagógica que participó en el curso afirmó: “Creo que, por fin, el ambiente quedó de la forma que queríamos. Cada parte de este curso contó con la participación de todos. Es un honor haber contribuido”.

