Desde el año 2008, el entonces Presidente de la Corte Suprema de Costa Rica pidió crear una Sistema de Gestión Ética, para dar seguimiento a la Ley de Control Interno, aplicable a todas las instituciones gubernamentales. Este sistema fue aprobado por la Corte Plena y las instancias a lo interno del Poder Judicial. Los responsables del diseño, implementación y seguimiento son la Comisión de Ética y Valores (CEV), cuya función es la dirección de la gestión ética; y la Secretaría Técnica de Ética y Valores (STEV), que es la instancia técnica especializada en operativizar la ética y los valores en la gestión institucional.
En el caso del Poder Judicial, esta Comisión es presidida por el nivel jerárquico superior y está integrada por los directores de los ámbitos y directores de las áreas de gestión. Por su trayectoria y experiencia, se nombró como directora a Olga Ovares Araya, quien ha trabajado con Carta de la Tierra por muchos años, especialmente cuando se desempeñó como directora de la Comisión Nacional de Valores.
El Sistema de Gestión Ética Institucional del Poder Judicial de Costa Rica consta de los siguientes procesos en su diseño: 1. La CEV y la STEV, 2. el planeamiento estratégico, 3. diagnóstico ético, 4. valores compartidos, 5. manual de principios éticos, 6. la política axiológica (PA), 7. la legitimación de los compromisos éticos, 8. la estrategia de educación moral, 9. la estrategia de comunicación y 10. Evaluación y seguimiento, los cuales aplican para toda la población judicial: Judicatura (jueces y juezas), Defensa pública, Ministerio público, Organismo de Investigación Judicial y Administración.
Cada proceso se construyó con la participación del personal y es en el proceso de la Política Axiológica en que las autoridades de mayor jerarquía institucional asumen el reto y compromiso de promover la gestión ética en los próximos 15 años, para rediseñar el clima ético institucional. La PA tiene por objetivo “fortalecer y propiciar cursos de acción, hacia un clima ético que permita manifestaciones y actuaciones debidas y correctas de las personas que laboran en el Poder Judicial de la República de Costa Rica” (Política Axiológica, Compendio, 2011-2016).
El proceso de elaboración de esta política, contempló cuatro fases de desarrollo, una de ellas es la fundamentación, un elemento de la fundamentación es la dotación de un marco jurídico. Es decir, se identificaron antecedentes jurídicos y organizacionales como referentes éticos tanto nacionales como internacionales. Según comentó Olga Ovares, se utilizó la Carta de la Tierra como uno de los instrumentos éticos internacionales.
Esta política aborda el análisis de nueve temas o problemas éticos institucionales y son todas las jefaturas (198), incluidos magistrados y magistradas, quienes aportan más de 700 alternativas de solución a la problemática ética identificada. En este sentido, la Corte Plena de Costa Rica, al aprobar esta Política Axiológica el 12 de setiembre de 2011, da su aprobación a la Carta de la Tierra, convirtiéndola en un referente para enfrentar dilemas éticos y asumir el compromiso ético del Poder Judicial. Este acuerdo de la Corte Plena del Poder Judicial de Costa Rica pone a disposición la Carta de la Tierra, como un instrumento innovador para uso de jueces y juezas en sus sentencias.
Este tipo de acciones son indudablemente un gran logro, no obstante se ha observado que existe poco conocimiento y uso de la Carta de la Tierra de las personas que se desempeñan en el Ámbito Jurisdiccional, por lo que será necesario disponer y fortalecer capacitaciones con el personal en general y jueces y juezas del Poder Judicial Costa Rica en particular.

