En México, la diversidad lingüística representa una profunda riqueza cultural y una forma particular de comprender la relación entre las personas, la comunidad y la naturaleza. En este contexto, la traducción de la Carta de la Tierra a lenguas indígenas se ha convertido en un camino importante para acercar sus principios éticos a distintos pueblos y territorios, con una búsqueda de construir puentes.
Uno de estos esfuerzos se refleja en el libro La Carta de la Tierra en lenguas de México. La publicación reúne diversas traducciones del documento a idiomas originarios del país y muestra cómo los principios universales de respeto, justicia, sostenibilidad y paz pueden dialogar con las cosmovisiones de los pueblos indígenas. En México, donde existen decenas de lenguas y variantes lingüísticas, estas traducciones permiten que la Carta de la Tierra se arraigue en los contextos culturales propios de cada comunidad, fortaleciendo la diversidad y el diálogo intercultural.
La publicación cuenta con una introducción de Mateo Castillo Ceja en la que nos invita a considerar: la diversidad lingüística y cultural de México y la traducción como un acto ético y político. Afirma que «Traducir no significa únicamente trasladar palabras de un idioma a otro… En muchos casos, términos que en español pueden resultar abstractos encuentran en las lenguas indígenas una expresión cargada de espiritualidad y de relación con la naturaleza.» Concluye enfatizando que “La traducción de la Carta de la Tierra a las lenguas de México no es solo una iniciativa editorial, sino un gesto de respeto, justicia y esperanza.”
Verónica Kugel, quien ha coordinado este proyecto, menciona en su presentación del libro que: “Las lenguas indígenas tienen un rico vocabulario para describir su entorno y cosmovisión que en muchos casos rebasa en su fineza el vocabulario menos sutil que empleamos en los idiomas que dominan nuestro planeta en el siglo XXI.”
Este proyecto contó con la colaboración del Instituto Humboldt de Investigaciones Interdisciplinarias en Humanidades A.C. Así como con el apoyo de David Eduardo Velázquez (Estado de México), Eder Medina Morales (Chiapas), Guillermina Pech Pech (Quintana Roo), José Ignacio Rojas González (Puebla), Martín Villa Ibarra (Sonora), Mateo Alfredo Castillo Ceja (Michoacán), Verónica Kugel (Hidalgo).
Al mismo tiempo, continúan surgiendo nuevas iniciativas que amplían este trabajo. En el noroeste del país, la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) ha iniciado la traducción de los 16 principios de la Carta de la Tierra al idioma yoreme-mayo, con el propósito de fortalecer la inclusión cultural, el respeto a los pueblos originarios y el rescate lingüístico.
El proyecto es impulsado desde la Unidad de Bienestar Universitario, bajo la dirección de la doctora Sofía Angulo Olivas. Según explicó la maestra Margot Lugo Machado, esta iniciativa también busca que los jóvenes de comunidades indígenas reconozcan el valor de su lengua y se sientan orgullosos de su identidad cultural.
Esta traducción cuenta con la colaboración de María Carolina Ceballos, Adriana Wong Gámez, Mayra Vega Ceceña, María Guadalupe Rodríguez y la traductora Evangelina Cruz Estrella, y se espera que sea presentada en abril durante la Jornada por la Madre Tierra en abril.
Tanto el trabajo editorial que reúne traducciones en distintas lenguas del país como esta nueva iniciativa universitaria muestran cómo la Carta de la Tierra continúa inspirando acciones que dignifican las lenguas originarias y fortalecen una cultura de paz. Al acercar sus principios a las comunidades en sus propios idiomas, se abren caminos para que más personas participen en la construcción de sociedades justas, sostenibles y respetuosas de toda forma de vida.

