30.4.2020

Inspiración en el Día de la Tierra. Webinars organizados el 22 de abril 2020

La Carta de la Tierra Internacional celebró el 50° aniversario del Día de la Tierra, con tres seminarios en línea, cada uno en distinto idioma, a saber: inglés, español y portugués. El propósito de estos seminarios fue abrir un espacio de dialogo y reflexión sobre el tema del Día de la Tierra, la crisis climática, la crisis global actual con la pandemia del COVID10, a través de la perspectiva de la Carta de la Tierra. Estos tres seminarios involucraron a unos 1,000 participantes el 22 d abril y unas 10,000 personas han visto posteriormente la grabación de los mismos en YouTube.

Primer Seminario: Cosmovisiones, pensamiento sistémico y valores: durante y más allá de la pandemia. Con Fritjof Capra y Sam Crowell. (Inglés)

Segundo Seminario: Hacia un nuevo paradigma: colaboración en tiempos de pandemia y más allá. Con Leonardo Boff y Mateo Castillo. (Español)

Tercer Seminario: Hacia un nuevo sentido de interdependencia global y responsabilidad universal en tiempos de crisis. Con Ricardo Young, Rose Marie Inojosa y Marina Silva (Portugués).

En cada seminario, la moderadora Mirian Vilela, Directora Ejecutiva de la Carta de la Tierra Internacional, inició el dialogo con una breve introducción y una serie de preguntas las cuales brindaron la oportunidad a cada invitado e invitada a ofrecer su perspectiva. Estas son algunas de las preguntas:

· ¿Cuáles son los vínculos entre un planeta sano, personas sanas, el cambio climático y la pandemia actual?

· ¿Qué es y qué implica un nuevo paradigma de la comunidad planetaria? ¿Cómo cultivar el bien común de todos y cómo se puede usar la Carta de la Tierra en esto?

· ¿Qué incluye una cosmovisión de la Comunidad de la Tierra y cuál es el papel de la educación para cultivar eso? ¿Cuál es el papel de la educación en esta fase planetaria de la civilización humana y en la estimulación de la acción climática?

· ¿Cuál es la relevancia de un sentido de interdependencia y responsabilidad universal para los tiempos actuales? ¿Qué significa eso?

· ¿Cuáles son los principales obstáculos para mover a la humanidad hacia una era de colaboración y armonía entre la naturaleza y los humanos? ¿Y cómo superarlos?

Les invitamos a ver las grabaciones y disfrutar de la riqueza de ideas e inspiración de estos excelentes invitados.

Algunos mensajes de los panelistas:

Fritjof Capra

Ph.D., Físico y Teórico de Sistemas, es Director Fundador del Centro de Eco-alfabetización en Berkeley, California.

“En mi opinión, el coronavirus debe verse como una respuesta biológica de Gaia a la emergencia ecológica y social que la humanidad se ha generado a sí misma. Hemos excedido la capacidad de la tierra para satisfacer nuestros patrones de consumo.”

Fritjof Capra afirmó que hasta ahora, nuestros líderes políticos y corporativos se han resistido en forma obstinada a las alertas provenientes de la evidencia científica sobre la crisis ambiental. Ahora, las élites están forzadas a prestar atención. Las intrusiones en los ecosistemas están destruyendo el balance entre especies, por lo tanto, el virus saltó a los humanos. Esto ha pasado otras veces en la humanidad. Pero la densidad poblacional es una variable para la rápida diseminación de este virus, y esta densidad es consecuencia de maximizar las ganancias.

“La crisis mundial de salud va mano a mano con la crisis económica”, afirmó. Pero, desde la perspectiva de la Madre Tierra, hay consecuencias positivas de esta pandemia, la contaminación en muchas ciudades ha desaparecido, las emisiones de CO2 se han reducido. Esto no significa que queremos continuar con esta situación, pero hemos visto lo que es posible hacer cuando las personas sienten que su vida está en riesgo. Sabemos que el mundo puede actuar en coherencia si hay voluntad política.

Fritjof Capra afirmó que tenemos las tecnologías para un cambio de un crecimiento indiferenciado y extractivo a uno regenerativo y cualitativo, para usar energías limpias y tener una agricultura orgánica y regenerativa, pero se preguntó si existe la voluntad política para hacer realidad estos cambios.

“¿Nos guiaremos por los principios éticos tan bellamente expresados en la Carta de la Tierra?” Se preguntó “no lo sabemos, pero políticas sociales que se están promoviendo y que eran impensables hace un tiempo, ahora están siendo consideradas”.

Sobre el concepto de Comunidad de la Tierra y cómo la educación puede promoverlo, Fritjof dijo que la visión sistémica de la vida, es una visión que ve la vida en términos de relaciones, patrones, contextos. La naturaleza sostiene la vida cultivando comunidades. Los ecosistemas son comunidades sostenibles, de plantas, microorganismos. Entonces podemos aprender de la naturaleza cómo construir comunidades que nutren y dan apoyo. Deberíamos incorporar estos principios ecológicos a la educación, a esto le llamo alfabetización ecológica.

Fritjof Capra comentó sobre la evidencia de que ha habido un cambio de paradigma en muchos segmentos de la sociedad civil, notando que al menos en los Estados Unidos hay una mayoría de personas que desean tomar medidas climáticas, están a favor del control de armas, pero al menos en el Congreso en este país no responde a estas demandas. En este sentido, piensa que uno de los principales obstáculos para la colaboración durante esta crisis es la obsesión de nuestros líderes políticos con la ilusión de un crecimiento empresarial y económico continuo.

Con respecto a la pregunta sobre cómo hacer que la Carta de la Tierra sea viable en diferentes partes de la sociedad, Fritjof dijo que la pandemia de COVID19 puede enseñarnos algo, que podemos superar esto con la colaboración. Son nuestros esfuerzos de colaboración, mediante el distanciamiento social, el lavado de manos, el uso de máscaras lo que nos ayudará a superar la crisis. Es un comportamiento para el bien común, lo que significa un comportamiento ético. “Los principios del comportamiento ético están establecidos en la Carta de la Tierra. Entonces, la Carta de la Tierra durante esta pandemia es una herramienta extremadamente valiosa para practicar nuestro comportamiento ético”.

Sam Crowell

Ph.D., Profesor Emérito de Educación en la Universidad Estatal de California San Bernardino y Ex Director del Centro de Investigación en Aprendizaje y Enseñanza Integrativa.

Durante este seminario, Sam Crowell enfatizó la importancia de un cambio de paradigma como uno de los requisitos para lograr cambios en el abordaje de la crisis que estamos viviendo. Él ve la educación como un proyecto cultural, que está fundamentalmente vinculado a las metáforas de una cultura y su cosmovisión. Cuando una visión del mundo no es adecuada para los tiempos, las instituciones sociales comienzan tener problemas y las consecuencias continuarán siendo sentidas. Cuando la visión del mundo es inadecuada, no puede abrirse a formas creativas para abordar los problemas.

“Vemos que el mundo está interconectado, no podemos aislar un aspecto de nuestra situación, el mundo está conectado en formas que no podemos imaginar. La complejidad es parte de nuestra existencia. Debido a que estamos conectados, todo lo que hacemos como individuos es importante, marcará la diferencia. Cada uno de nosotros, desde una perspectiva sistémica, puede tener un impacto en cambiar el mundo”.

Con respecto al concepto de la Comunidad de la Tierra y cómo la educación puede promoverlo, Sam Crowell se refirió al texto de la Carta de la Tierra, donde dice que somos una familia humana, una Comunidad de la Tierra con un destino común. Él dijo que esas metáforas de comunidad y familia una vez que vemos que están envueltas en las nociones de interconexión comienzan a crear una visión del mundo. Una visión de mundo es cómo percibimos las cosas y cómo vemos al mundo y a nosotros mismos en relación con el mundo. Siempre estamos en relación con ese mundo, estamos unidos con el ambiente, como afirma Humberto Maturana. Cuando nos identificamos con esa noción, nuestra inseparabilidad con el ambiente, entonces esa cosmovisión de la Comunidad de la Tierra se vuelve más tangible.

Sam también se refirió al papel de la educación para el desarrollo sostenible durante esta pandemia. Mencionó que, si se incorpora una visión sistémica de la vida en los sistemas educativos, entonces esta puede convertirse en una realidad. Pero, la forma en que se incorpora es importante, en este sentido afirmó que un aprendizaje experimental sobre sistemas, sobre los valores y principios de la Carta de la Tierra es lo que puede hacer que la educación sea transformadora.

«Creo que los sistemas educativos deberían centrarse en los corazones y las mentes, la sostenibilidad debería ser el propósito central de la educación y los principios éticos de la Carta de la Tierra.»

Sam agregó que las organizaciones e instituciones reflejan un conjunto de valores y un sentido de propósito. «Es importante desafiar los valores en estas instituciones, ¿son estos los valores que queremos seguir?» preguntó. Sugirió que deberíamos cuestionar los valores, tal como se expresan en la Carta de la Tierra, especialmente si los valores que estamos siguiendo no están ayudando en la situación actual.

Acerca de la Carta de la Tierra, Sam argumentó que «si la vemos como una declaración, perdemos su valor o potencial, porque la Carta debería ser vista como un diálogo». La Carta de la Tierra es una conversación abierta sobre los valores esenciales que se necesitan en el siglo XXI. El diálogo gira en torno a cómo ponerlo en práctica, debemos tratar de lidiar con los principios, luchar para ver cómo implementar estos principios en acción”.

Leonardo Boff

Teólogo, Filósofo y Escritor. Miembro de la Comisión de la Carta de la Tierra.

“Veo a la Carta de la Tierra de la siguiente forma, ella nos ha ayudado a descubrir la Tierra”, con estas palabras inició Leonardo Boff su compartir sobre el nuevo paradigma de la comunidad de la Tierra, con el cual, afirma, nos percibimos como una única entidad: humanidad y Tierra.

Mencionó que en la humanidad no hay un pacto social que involucre a todos los pueblos, que represente la fase de planetariedad. En este sentido, Boff afirmó que la Carta de la Tierra es un intento de la humanidad para ser ese pacto social, un documento que nos puede unir en ética, valores, brindarnos una visión de mundo.

“Para mí, el paradigma nuevo es la “Tierra”. Tenemos los países con sus límites geográficos, pero ahora la gran tarea, lo decía Chardin, es construir la Tierra, como casa común. Es una Tierra amenazada, las bases que sustentan nuestra vida están en peligro, por eso tenemos que hacer ese pacto, de cuidar de la Tierra y cuidarnos unos a otros”.

Afirmó que la Carta de la Tierra nos brinda una ética, unos principios, una fórmula de convivir con todos los seres humanos. Habla de la comunidad de la vida, no del medio ambiente. No es que la Tierra está allá y nosotros acá, formamos una unidad. La Tierra es viva, es nuestro hogar, con una diversidad de vida única. La Tierra es limitada, tenemos que cuidarla, por eso es un reto cuidarla.

Sobre el tema de la situación con el COVID19, Boff mencionó: “El virus me parece que es un contraataque de la Tierra a nosotros, para darnos una señal, para que reflexionemos y paremos esa violencia (contra la Tierra).”

Al salir de la crisis, y haciendo referencia a la parte final de la Carta de la Tierra, “el destino común nos convoca a un nuevo comienzo”, Boff afirmó la importancia de cambiar la mente de manera que no visualicemos la Tierra como un baúl de recursos, y cambiar el corazón, oara esto es necesario cultivar “una razón sensible para oír el grito de la Tierra y de los pobres”.

Sobre esa conciencia planetaria y el bien común, Boff mencionó que, la Carta de la Tierra brinda elementos para una nueva conciencia, basado en un sentido de interdependencia de todos con todos y responsabilidad universal y cuido, promoviendo valores contrarios a la cultura consumista.

Sobre cómo transformar la conciencia, Boff mencionó que es importante cambiar el sentido de la política, de una lógica de competencia hacia pactos de afectividad, rescatar la razón sensible y cordial. “Hemos inflado la razón técnico-científica, hay que desarrollar el corazón”.

Para este cambio, la espiritualidad es fundamental, mencionó Boff, lo cual no es religiosidad, sino es lo más profundo del ser humano. “Así como tenemos el cuerpo que está en contacto con las energías cósmicas, tenemos la psique con nuestros sueños, arquetipos, pasiones, y lo profundo de nosotros, los grandes sueños, las grandes preguntas, dónde vengo, a dónde voy, cuál es mi sentido en esta Tierra”. Boff sostiene que es fundamental cultivar el espíritu para poder generar esa nueva conciencia. “El reino del espíritu está hecho de amistad, solidaridad, pasión, amor”.

En relación a uno de los desafíos para armonizar la diversidad con la unidad, y promover el bien común, Boff mencionó que es importante construir la paz, ya que esta no existe, hay que construirla. Hizo referencia a la definición de paz en la Carta de la Tierra (Principio 16f), dijo: “La paz es consecuencia de una relación correcta conmigo mismo, con el otro, con otras personas, con la vida, con la naturaleza, una relación correcta con el todo del cual somos parte. Sino construimos la paz y seguimos con esas tensiones, nos vamos a destruir”.

Practicar la solidaridad, mencionó Boff, es parte de esa construcción de la paz, esta nos ha permitido dar el salto de la animalidad a la humanidad. “Un espíritu de fraternidad, como dice la Carta de la Tierra, no basta saberlo con la cabeza, hay que practicarlo, transformarlo en una emoción, de cuidado a la Tierra, sentirnos hermanos y hermanas, de la Casa Común”.

¿Cómo mantener la llama de la esperanza en el actual contexto? Esta pregunta del público generó una reflexión hermosa de parte de Boff, quien respondió: “Hay una frase de San Agustín, uno de los grandes pensadores del Cristianismo, dice: tenemos las tres virtudes: la fe, que si la perdemos podemos seguir viviendo, el amor, que si lo perdemos podemos encontrar otro amor, pero no podemos perder la esperanza, porque si la perdemos, la alternativa es el suicidio. Pero la esperanza tiene dos bellas hermanas: indignación y coraje. Tenemos que enamorarnos de la hermana indignación y casarnos con el coraje. Tal vez no podemos cambiar toda la situación del mundo, pero puedo cambiar el mundo que soy yo. Tiene que empezar conmigo, la energía que uno emite se difunde por todo el mundo, alimentando la ola de indignación. Empezando con nosotros, cambiando nuestra forma de ser, y esto se difunde como rayos de luz fortaleciendo a todos los que trabajamos por el bien de la Tierra. Nos podemos imaginar como una semilla, ésta tiene adentro todo lo que necesita. Esa semilla que somos, al cultivarla y cuidarla se convierte en el principio de un nuevo mundo que va a nacer, que será un tsunami de bondad”.

Sobre la educación y el cambio de conciencia, Boff mencionó que es importante superar la atomización de los varios saberes, materias, verlos como ventanas a una misma realidad. Es importante ayudar a los estudiantes a hacer conexiones. Promover una eco-pedagogía, que considera a todos los saberes en función de la vida y que están conectados, además incorporar la ética.

Boff mencionó que podemos aprender de la sabiduría de la Tierra sintiéndonos parte de ella, al sentir la lluvia, el sol, el hambre, la alegría de comer. Esto significa estar atentos, observar, admirar, sentir con la profundidad del alma, y esto nos abre a la convivencia con los otros.

Mensaje final: “Deseo que todos puedan leer la Carta de la Tierra, internalizarla, porque es un texto de alta ética, portadora de una espiritualidad y visión nueva de mundo… Y que, sin preocupación, dejarse llevar por esta ola, el resultado será una profunda paz, Deseo que todos tenga esa paz, que les salve de este virus, y que la vida es más fuerte que la muerte, y Dios que es Dios de vida va a triunfar”.

Mateo Castillo

Punto Focal de la Carta de la Tierra en México. Miembro del Consejo Internacional de la Carta de la Tierra.

Mateo Castillo hizo una invitación a transformar y reinventar el paradigma actual en el marco de la crisis global que va más allá de la pandemia del COVID19. Mateo recordó que las amenazas a nivel global incluyen la guerra nuclear y biológica, el cambio climático y la desorganización tecnológica, por lo tanto, “el paradigma debe enfrentar estas amenazas y convertirlas en oportunidades”.

“Este nuevo paradigma necesita de una sinergia profunda de valores que solo he visto manifiestos en La Carta de La Tierra. No he visto un documento ético que recoja y armonice con tanta inteligencia y sabiduría los valores, colocándolos justo en los principios para promover acciones consientes en la humanidad en la búsqueda de vivir mejor.”

Este paradigma, comentó Mateo “favorece la creación de un ser CAPAS, con ese “S”, Creativo, Amoroso, Pacífico, Autónomo (libre) y Sustentable”.

Mateo hizo un recuento de seis escenarios en dónde tenemos oportunidades para transformar el paradigma: “social, económico, ambiental, cultural, político y espiritual; todos estos escenarios en el mismo plano armonizándose, re-comprendiéndose para lograr un nuevo estilo de vida”.

Enfatizó el último escenario, sobre el cual dijo dedicará el resto de su vida; la transformación de la conciencia, la dimensión espiritual. “La ira/rabia, el egoísmo, la indiferencia, la envidia, la negación, etc., son conflictos que no nos permiten crecer espiritualmente… Desde esta dimensión (espiritual) se toman las decisiones más importantes y se define el principal sentido de la vida. Esto significa la capacidad de relación y de conexión que todos los seres tenemos entre sí, generando informaciones y constituyendo la red de energías que sustenta todo el universo”.

Sobre los desafíos que tenemos para armonizar la diversidad con la unidad y promover el bien común, Mateo mencionó que “el desafío somos nosotros mismos. Nuestros demonios internos como sociedad: el odio, la discriminación, la ambición, la soberbia, avaricia, el individualismo, etc., que no nos permite armonizar la unidad”.

Agregó que para enfrentar los desafíos “debemos confiar en nuestra fe, que nos permite girar nuestra atención a un marco ético, es aquí donde la Carta de la Tierra es un desafío para la humanidad y un reto ponerla en marcha en nuestra forma de convivir y hacer las cosas. Por ello La Carta de la Tierra se mantiene en vigencia permanente”.

Mateo concluyó diciendo que a partir de esta pandemia tenemos una oportunidad para cambiar de rumbo, basados en un paradigma “que permita un nuevo mundo diverso pero unido en torno a la solidaridad y la sana preocupación por el bien común. Un mundo cooperativo y que la solidaridad se ejerza de manera global… Precisamos de un nuevo pensamiento para salvar la Tierra y este pensamiento se puede construir a partir de los valores y principios que la Carta de la Tierra nos comparte”.

Rose Marie Inojosa

Ex Directora de la Universidad Abierta del Medio Ambiente y Cultura de Paz (UMAPAZ) São Paulo.

La interdependencia ha quedado demostrada con esta pandemia y con el inevitable esfuerzo colectivo para seguir viviendo. La cuestión es practicar el sentido de responsabilidad universal – ¿cómo es

percibida la responsabilidad compartida en una sociedad tan compleja y desigual? ¿cómo responder por los propios actos y por los ajenos? ¿Cómo percibirse corresponsable por las personas, por los seres vivos, por el Planeta? Y ¿cómo esta responsabilidad puede manifestarse? Una gran forma de esta manifestación es la solidaridad social. El poeta Carlos Drummond de Andrade decía que «amar se aprende amando» – estamos aprendiendo a comprender la interdependencia y estamos aprendiendo a ejercer la solidaridad – expresión de la responsabilidad universal y compartida.

Estamos viviendo una gran oportunidad, que es la oportunidad de reinventarnos, de transformar nuestro mundo, nuestras ciudades y nuestras comunidades.

Tenemos ante nosotros varias posibilidades de futuro – o volver al rumbo que llevábamos (pues no será posible volver exactamente a donde estábamos) o, con el apoyo de la Carta de la Tierra, dar un paso hacia un nuevo rumbo, de la mano con la familia humana y las otras familias de esta Comunidad de Vida. Ojalá sea de hecho el inicio de un nuevo comienzo. La comunidad de vida caminando juntos con el respeto que a veces dejamos de lado.

Ricardo Young

Presidente, Instituto Ethos de Empresas y Responsabilidad Social e Instituto de Democracias y Sostenibilidad.

Lo que esta crisis nos está revelando es una interdependencia visceral, del ser humano con la comunidad de la vida. No habrá salida con otro discurso que no sea el integrador y regenerador. Sólo lograremos regenerar el tejido social si, al mismo tiempo, regeneramos el planeta y el tejido de la vida de este planeta.

Las fuerzas hegemónicas no presentaron salidas para nuestro mundo, poniéndolo en donde está ahora. Y las fuerzas que están respondiendo a esto, en este momento de crisis, son fuerzas que dialogan con los principios presentes en la Carta de la Tierra – Somos una comunidad planetaria. Lo demás es ficción. Solo vamos a resolver nuestros problemas de manera interdependiente.

En esta crisis, nos alejamos físicamente para encontrarnos virtualmente, dejando de convivir unos con otros y a la vez estamos compartiendo un destino común. La Carta de la Tierra es, desde su creación, una nueva referencia ética – solo habrá justicia social si entendemos la centralidad de la vida a través de la reintegración del ser humano con la comunidad de la vida. Veo a la Carta de la Tierra como la brújula ética de la humanidad. En ella encontramos elementos sólidos en el camino a andar. Para dar consistencia a las acciones. Vivimos en un mundo planetario, aquí y ahora.

Marina Silva

Historiadora y Ex Senadora y Ministra de Medio Ambiente.

Es necesario tener las estructuras que pongan en marcha una nueva forma de ser. Para establecer un lazo social. Esto pasa cuando yo, en el presente, me conecto con el pasado y con el futuro. Amar es inversión. Tenemos que pensar en esta experiencia de crisis «civilizatoria» a partir de la interdependencia global y responsabilidad universal. ¿Cómo nos apropiamos de ello? ¿Cómo damos significado a esta experiencia de crisis? Si no logramos crear significado para esta experiencia, seremos cambiados por ella y no cambiaremos a partir de ella. Nosotros teníamos el deseo de cambiar. Pero la pandemia nos sorprendió – teníamos que cambiar antes de ser cambiados. Ahora ya estamos siendo

cambiados. Lo que nos trajo éxito es lo que nos está llevando al fracaso. No vamos a tener un “despertar’ masivo de las personas porque muchos están ansiosos de «volver a la normalidad». La comunidad del servicio es lo que muestra la interdependencia entre todas las formas de vida. El Estado tiene otro papel frente a la crisis siendo el Estado del servicio, ofreciendo el liderazgo del servicio y no del poder. Es esta comunidad de servicio quien muestra la interdependencia.

Los valores de la Carta de la Tierra deben ser la inversión para sentirnos más democráticos, más diversos culturalmente. Los principios de la Carta de la Tierra hacen la vida más creativa, productiva y libre. Debemos hacer las cosas con las personas, dejando la vieja lógica de hacer para las personas.

No nos damos cuenta de la identificación con el sistema actual. Y la «desidentificación» ocurre de manera inconsciente a partir de espacios de diálogos, de nuestras experiencias dolorosa o amorosa. Y cuando nos damos cuenta, ya estamos «des identificados» con el sistema en curso. Cuando esto ocurre, no logramos volver a los patrones practicados por la mayoría. Ahí tenemos dos caminos: ser una persona que paga el precio para cambiar la realidad o nos volvemos personas cínicas, viendo como las cosas ocurren sin tomar ninguna actitud.