

Un documento político relevante refiriéndose a los temas clave de Rio+20 fue desarrollado como un esfuerzo colaborativo entre Klaus Bosselmann, Peter G. Brown, y Brendan Mackey. El documento titulado “Propiciando un Planeta Floreciente: retos para la economía verde, oportunidades para una gobernabilidad global” explora la importancia de la Carta de la Tierra en relación a las áreas de enfoque de Rio+20, la Economía Verde y el Marco Institucional para el Desarrollo Sostenible.
En el documento los autores plantean la pregunta: ¿Cómo podemos lograr que sean más seguros, abundantes y ampliamente compartidos los tipos de bienes públicos que son fundamentales para el desarrollo sostenible, pero que no se pueden abordar de manera satisfactoria mediante los instrumentos de políticas macroeconómicas en función del mercado?
Los autores abordan las deficiencias de hacer frente a los desafíos económicos con soluciones técnicas y jugando con el sistema existente y dan énfasis a la importancia de insertar un marco ético fundamental y universal, cuyos elementos se pueden encontrar en la Declaración de Estocolmo, la Declaración de Rio, la Declaración de Johannesburgo y la Carta de la Tierra. Continúan afirmando su creencia de que las metas de economía global y gobernabilidad deberían estar basadas en los primeros cuatro principios de la Carta de la Tierra.
Acerca del asunto del Marco Institucional para el Desarrollo Sostenible, los autores se apresuran a señalar lo inadecuado de las actuales estructuras de gobierno para abordar la extensión y complejidad de nuestros retos. Estipulan que la respuesta debe provenir de la perspectiva de que, ante todo, todos pertenecemos al mismo planeta que tiene limitaciones naturales para su explotación y que todos los seres humanos compartimos un hogar y un destino común, así como un rol en su gobernabilidad.
Los autores concluyen que el planteamiento de fondo para abordar estos retos es mirar el panorama más amplio y darnos cuenta de que todos estamos interconectados y somos responsables el uno del otro. La Carta de la Tierra pude guiarnos definitivamente en esta tarea.

