05.5.2025

Recordando al Papa Francisco, El Laudato Si’ y su relación con la Carta de la Tierra

Con profundo respeto y admiración, rendimos un sentido tributo al Papa Francisco, un ser humano único cuya humildad, sabiduría y compromiso con los más necesitados sirven de inspiración para todos. Su vida sirve de ejemplo, recordándonos que la fe se vive con hechos y que el amor al prójimo es el fundamento de toda verdadera transformación. Agradecemos su incansable labor por la paz, la unidad y el cuidado de la creación, valores que abrazamos con convicción y esperanza.

Su fallecimiento nos lleva a pensar lo difícil que puede ser estar en una posición como esta y tratar de influenciar cambios. En este sentido recordamos uno de sus más grandes legados: la Encíclica Laudato Si’ que este mes cumple 10 años de haber sido lanzada.

¿Qué es Laudato Si y por qué es importante?

En mayo de 2015, el Papa Francisco publicó Laudato Si, una carta encíclica histórica sobre “el cuidado de la casa común”. Este documento va más allá del ámbito religioso: interpela a toda la humanidad sobre los desafíos ecológicos, sociales y éticos que enfrenta el planeta. Tiene una importancia transcedendal y busca hacer una llamado a nuestra responsabilidad de cuidar de nuestra casa común. En ella, el Papa denuncia la degradación ambiental, la pérdida de biodiversidad, el consumismo desmedido y la inequidad social, y propone una ecología integral, entendida como la interconexión entre los seres humanos, la sociedad y la naturaleza.

El vínculo con la Carta de la Tierra

La visión de mundo articulada en el Laudato Si’ y en la Carta de la Tierra son muy similares. En la encíclica, el Papa cita textualmente un pasaje central de la Carta de la Tierra, resaltando el llamado urgente a un nuevo comienzo:

“Como nunca antes en la historia, el destino común nos hace un llamado a buscar un nuevo comienzo […] Que el nuestro sea un tiempo que se recuerde por el despertar de una nueva reverencia ante la vida; por la firme resolución de alcanzar la sostenibilidad; por el aceleramiento en la lucha por la justicia y la paz y por la alegre celebración de la vida.” (Laudato Si’ párrafo 207)

La inclusión de esta cita subraya la profunda sintonía ética y filosófica entre ambas propuestas. Comparten valores fundamentales como la justicia social, la equidad intergeneracional, el respeto por la vida y la necesidad de un cambio sistémico hacia la sostenibilidad.

Una visión compartida para el futuro

Como señala Steven Rockefeller, miembro de la Comisión de la Carta de la Tierra:

“Tanto Laudato Si como la Carta de la Tierra reconocen que hay una dimensión ética y espiritual en las crisis sociales y ambientales del mundo que deben abordarse, si la familia humana ha de encontrar el camino hacia un futuro justo y sostenible.”

Desde esta perspectiva, ambos documentos proponen una transformación cultural profunda. No se trata solo de soluciones técnicas, sino de un nuevo enfoque que implique solidaridad global, responsabilidad ecológica y un nuevo modo de relacionarnos con el planeta y entre nosotros.

Destacamos dos otros puntos específicos que son importantes tener presentes para llevarlos adelante y que están alineados con la Carta de la Tierra:

Primero, el énfasis dado a nuestra relación con la tierra, la naturaleza y animales desde una perspectiva no de dominio, ni antropocéntrica, pero como un llamado a sentirnos parte de una comunidad. Tema que podemos encontrar en este extracto:

“Si es verdad que algunas veces los cristianos hemos interpretado incorrectamente las Escrituras, hoy debemos rechazar con fuerza que, del hecho de ser creados a imagen de Dios y del mandato de dominar la tierra, se deduzca un dominio absoluto sobre las demás criaturas. Es importante leer los textos bíblicos en su contexto, con una hermenéutica adecuada, y recordar que nos invitan a «labrar y cuidar» el jardín del mundo (cf. Gn 2,15). Mientras «labrar» significa cultivar, arar o trabajar, «cuidar» significa proteger, custodiar, preservar, guardar, vigilar. Esto implica una relación de reciprocidad responsable entre el ser humano y la naturaleza. Cada comunidad puede tomar de la bondad de la tierra lo que necesita para su supervivencia, pero también tiene el deber de protegerla y de garantizar la continuidad de su fertilidad para las generaciones futuras.” (párrafo 67)

Segundo, el destaque dado a la educación ambiental, cuando dice:

“La educación ambiental ha ido ampliando sus objetivos. Si al comienzo estaba muy centrada en la información científica y en la concientización y prevención de riesgos ambientales, ahora tiende a incluir una crítica de los «mitos» de la modernidad basados en la razón instrumental (individualismo, progreso indefinido, competencia, consumismo, mercado sin reglas) y también a recuperar los distintos niveles del equilibrio ecológico: el interno con uno mismo, el solidario con los demás, el natural con todos los seres vivos, el espiritual con Dios. La educación ambiental debería disponernos a dar ese salto hacia el Misterio, desde donde una ética ecológica adquiere su sentido más hondo…

La existencia de leyes y normas no es suficiente a largo plazo para limitar los malos comportamientos, aun cuando exista un control efectivo. Para que la norma jurídica produzca efectos importantes y duraderos, es necesario que la mayor parte de los miembros de la sociedad la haya aceptado a partir de motivaciones adecuadas, y que reaccione desde una transformación personal. Sólo a partir del cultivo de sólidas virtudes es posible la donación de sí en un compromiso ecológico.” (párrafo 210 y 211)

Con el fin de contribuir a la comprensión de la relación entre la Encíclica Laudato Si’ y la Carta de la Tierra, y el acercamiento entre ambas propuestas; publicamos en el 2017 una compilación de una serie de artículos escritos por renombrados escritores y líderes globales, quienes reflexionan y profundizan sobre el nexo y el significado de las propuestas éticas de estos dos documentos y los desafíos que lanzan. Dicha publicación incluye artículos de autores como: Leonardo Boff, Fritjof Capra, Joe Holland, Elizabeth May, José Matarrita Sánchez, Awraham Soetendorp, Steven C. Rockefeller, Mary Evelyn Tucker y John Grim.

En el siguiente enlace pueden encontrar ¨Voces de la Iniciativa de la Carta de la Tierra respondiendo a Laudato Si’¨