
Propósito de este proyecto
- Elevar la importancia del bienestar planetario, así como cambiar el paradigma de desarrollo centrado en el bienestar económico y humano a uno de bienestar planetario.
- Emitir cada dos años un informe que evalúe las contribuciones de los países al bienestar planetario.
- Despertar el interés de los tomadores de decisiones, y de las personas en general, para desarrollar políticas que mejoren las contribuciones de su país al bienestar planetario.
- Inspirar acciones hacia el bienestar planetario.
¿Por qué este índice?
Los índices influyen en las decisiones, las políticas nacionales, el comportamiento individual y dan forma a nuestra percepción. La forma en que definimos y medimos el «progreso» afecta la forma en que hacemos «progreso». Los países han estado midiendo e impulsando el crecimiento económico desde que la Conferencia de Bretton Woods adoptó en 1944 el concepto de Producto Interno Bruto (PIB) de Simon Kuznets.
Al reconocer que el crecimiento económico (PIB) es una medida inadecuada del progreso, varios países e instituciones han estado desarrollando importantes instrumentos e indicadores de bienestar social y ecológico como una alternativa al crecimiento del PIB. Por ejemplo, el Índice de Desarrollo Humano (IDH), publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo desde 1990, ha impulsado el bienestar humano. El Happy Planet Index, publicado por New Economics Foundation en 2006, ha creado una narrativa sobre qué tan bien los países están logrando personas con vidas largas, felices y sostenibles. El enfoque de estos nuevos esfuerzos ha sido el bienestar humano, así como preservar los servicios ecosistémicos necesarios para un crecimiento económico sostenido e inclusivo.
Sin embargo, considerando los desafíos que enfrenta la humanidad actualmente, existe la necesidad de expandir el enfoque en el bienestar humano y económico a uno de bienestar planetario. Los instrumentos y mecanismos existentes no visibilizan de manera amplia los aportes de los países al bienestar planetario o que los clasifiquen a través de esos lentes.
Contribuir al bienestar planetario podría entenderse como una combinación de cuidar la biosfera, los biomas terrestres y acuáticos, junto con el bienestar humano, que se puede medir a través de indicadores sobre cambio climático, pérdida de biodiversidad, degradación ecológica, etc. La visión que articula la Carta de la Tierra sobre el bienestar planetario se centra en el respeto y el cuidado de la comunidad de vida, incluyendo a todas las personas y todos los demás seres vivos, de las generaciones presentes y futuras.
Es necesario un nuevo informe e índice que ofrezca un ángulo diferente, utilizando criterios basados en el marco ético de la Carta de la Tierra y sirviendo como un nuevo barómetro. Este esfuerzo implica un proceso para identificar y crear indicadores que miden qué tan bien un país está siguiendo una agenda centrada en este cuidado inclusivo y la suficiencia material para todos.
Antecedentes del proyecto
Fase I del Proyecto (septiembre 2020 – marzo 2022)
Entre septiembre de 2020 y enero de 2021, un pequeño equipo de cuatro personas colaboró en la elaboración de la idea de un proyecto para crear un nuevo índice para medir las contribuciones de los países al Bienestar Planetario utilizando la Carta de la Tierra como marco. El ejercicio inicial se centró en estudiar la Carta de la Tierra para identificar indicadores clave que podrían usarse para crear dicho nuevo instrumento, formular un conjunto de criterios para seleccionar indicadores, investigar para identificar fuentes de datos confiables, recopilar datos existentes, graficar y juntarlos para desarrollar un primer borrador piloto de cómo podría ser dicho índice.
La selección de los indicadores iniciales recomendados se basó en los siguientes cinco criterios principales:
- Los datos utilizados para construir el índice deben ser auténticos. Los índices o indicadores existentes que se utilizarán deben ser ampliamente utilizados entre los países y reportados por instituciones auténticas, como los datos del Banco Mundial, las Naciones Unidas, etc.
- La metodología de los índices o indicadores debe ser confiable y válida.
- Los datos de los indicadores deben ser accesibles. y los datos deben actualizarse con frecuencia. (Si no todos los años, debería ser cada 3-5 años).
- Los indicadores deberían cubrir un gran número de países.
- Los indicadores deben ser comparables entre países, regiones y en todo el mundo.
Entre febrero y junio de 2021, este ejercicio/instrumento piloto, denominado prueba de concepto, se presentó a varios expertos, a través de una serie de reuniones, para obtener su retroalimentación. Se recibió un apoyo significativo sobre la idea del concepto general con una fuerte recomendación para mejorarlo y tomar más tiempo para seleccionar cuidadosamente los indicadores para evitar muchos falsos positivos o negativos, así como para buscar el apoyo y la colaboración de organizaciones e individuos clave antes de continuar.
Entre agosto y octubre de 2021, la idea del proyecto y el instrumento piloto se presentaron más ampliamente al Consejo y la Red de CTI y luego se hicieron públicos a través del sitio web de CTI y a través de una serie de presentaciones en reuniones en línea hasta noviembre. Se hizo una invitación abierta para contribuciones. Las recomendaciones recibidas involucraron la necesidad de mayor investigación sobre indicadores, consultas y la creación de un grupo de trabajo; así como para asegurar que este esfuerzo involucre un informe tanto cuantitativo como cualitativo de las contribuciones de los países al bienestar planetario.
Entre diciembre de 2021 y marzo de 2022, se llevaron a cabo seis reuniones de un pequeño grupo de trabajo ad hoc con el propósito de analizar más de cerca la idea del Índice, dar retroalimentación sobre el instrumento piloto, identificar «puntos ciegos», indicadores alternativos (además o diferentes a los que ya se usaron en la prueba de concepto) y fuentes de datos para incorporar al esfuerzo de desarrollar un índice CT.
El Grupo de Trabajo determinó que el uso de los seis indicadores cuantitativos propuestos del instrumento piloto no identificaba de manera adecuada los países cuyos planes y prácticas de desarrollo reflejaban los principios y valores de la Carta de la Tierra. Además, que el uso de estos indicadores resultó en muchos falsos positivos y negativos. Por lo tanto, aunque la idea original era lanzar este nuevo índice e informe en junio de 2022, se concluyó que se necesitaba más trabajo para seleccionar indicadores y fuentes de datos alternativos; y asegurar que los indicadores seleccionados estén más estrechamente vinculados a los principios de la Carta de la Tierra y generen menos falsos positivos y negativos. Además, las medidas e información tanto cuantitativas como cualitativas deben recopilarse cuidadosamente antes del lanzamiento de este instrumento. Por lo tanto, se tomó la decisión de dedicar más tiempo a la reflexión, la investigación y la consulta cuidadosas al respecto.
Fase II del Proyecto (junio – diciembre 2022)
CTI invitó a unos 20 expertos a compartir, a través de artículos, su comprensión sobre qué consiste el Bienestar Planetario, visto a través de la lente de la Carta de la Tierra, y a sugerir indicadores que midan y evalúen de la mejor manera la contribución de los países al bienestar planetario. Además, se llevó a cabo una conferencia en diciembre de 2022 para explorar más a fondo el concepto de Bienestar Planetario, y cómo se podría desarrollar un instrumento de índice e informe de este tipo y forjar una colaboración para seguir desarrollando formas de evaluar y medir nuestros aportes al Bienestar Planetario.
Fase III del Proyecto (enero – diciembre 2023)
Sobre la base de las recomendaciones de la conferencia, el trabajo continuo de un pequeño equipo y las contribuciones de un grupo de trabajo, el Índice de Bienestar Planetario de la Carta de la Tierra se desarrollará aún más y se lanzará en 2023.
Fase IV del Proyecto (2024 y más allá)
- Promocionar el Índice y el Informe a través de eventos, presentaciones y talleres.
- Desarrollar la capacidad de generar un informe cuantitativo y cualitativo actualizado cada dos años.
- Organizar un Grupo Asesor con expertos de todo el mundo para contribuir en la mejora del instrumento y en ampliar las narrativas sobre la importancia de contribuir al bienestar planetario.

